

Aunque el futbol americano es uno de los deportes más populares en México, su realidad es casi bipolar: del amateurismo de sus ligas colegiales al poderoso imán que representa la NFL estadounidense.
En medio, no hay casi nada salvo iniciativas diversas que, en el mejor de los casos podrían considerarse semiprofesionales.
Es el caso de la Liga de Futbol Americano (LFA), que surgió hace nueve años como uno de los esfuerzos más recientes por darle continuidad a las carreras de los jugadores que dejan de ser elegibles para participar en las ligas universitarias, como la ONEFA o en su momento la de la CONADEIP, que ahora se han vuelto a fusionar
Forjada por diversos empresarios que pusieron recursos y esfuerzo, la LFA ha tenido diversos altibajos para conformar una liga competitiva y profesional y como todo emprendimiento, ha tenido aperturas con bombo y platillo, así como dolorosas cancelaciones.

En su mayor hito empresarial, la LFA alcanzó un valor en conjunto (con sus ocho equipos), de unos u$d 3 millones; es decir, un promedio de más de u$s 357,000 por equipo, de acuerdo con un estudio de El Míster, un sitio especializado en deportes y negocios.
En simple comparación, de acuerdo con una nota de El Economista, una franquicia de las más de 50 que componen la Liga Premier de Futbol, considerada la tercera división del futbol soccer mexicano, llegaría a valer hasta u$s 300,000.
Inyección millonaria
Pero ahora la fortuna le sonríe a la LFA pues la última semana de noviembre un fondo privado de inversión lanzó su ‘primera y 10’ en el negocio de los deportes profesionales con una megainversión en esta liga.
Se trata de Global Sports Capital Partners (GSCP), un fondo recién creado para invertir en diversas ligas deportivas en el mundo.
Su ‘debut’ fue precisamente la LFA, a la que el fondo liderado por Michael MacDougall inyectará u$s 100 millones durante los próximos siete años a fin de “expandir el futbol americano” en México.
El anuncio de inversión, firmado por MacDougall, fundador y socio director de GSCP, refiere que esta inversión también detonará el crecimiento del Flag Football femenil en México. Esta disciplina ha avanzado espectacularmente, al grado en que el México rankea en el primer lugar global, por encima de potencias como Estados Unidos o Canadá.
Ocho equipos en pos del campeonato
La LFA está integrada por ocho franquicias profesionales en México, con planes de expansión.
En 2024, los Caudillos de Chihuahua consiguieron el bicampeonato y son los actuales monarcas de la LFA.

De acuerdo con El Míster, los dueños de las franquicias han invertido colectivamente decenas de millones de dólares en la última década.
“En un principio, la LFA vendía franquicias a compradores interesados en participar en la competencia. El modelo de negocio cambió; ahora se vende un derecho de afiliación que para 2025 tendrá un costo de MXN $7 millones”, refiere el sitio especializado, o poco menos de u$s 350,000.
Este año, el ex All-Pro de la NFL Ryan Kalil y el NBA All-Star Blake Griffin lideraron un grupo de atletas profesionales estadounidenses, que incluye a Christian McCaffrey, George Kittle, Sam Darnold, Greg Olsen, Luke Kuechly, Julius Peppers, Jonathan Stewart y Ron Rivera, para adquirir una participación mayoritaria en Osos de Monterrey, refiere el fondo de inversión.
Si bien en 2024 la LFA integraba nueve equipos, para 2025 el róster es de ocho (con la salida de los Galgos de Tijuana).
Los equipos son:
• Reyes de Jalisco
• Raptors de CDMX
• Mexicas de CDMX
• Dinos de Saltillo
• Jefes de Ciudad Juárez
• Caudillos de Chihuahua
• Fundidores de Monterrey
• Gallos Negros en Querétaro















