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El equipo económico, comandado por Luis Caputo, presentó este lunes la hoja de ruta con la cual cumplirá con sus obligaciones financieras pactadas hasta el fin del mandato del presidente Javier Milei. “Los refinanciamientos del 2026 están sobrecumplidos y los de 2027 son menos desafiantes”, afirmó el jefe de Hacienda.
Acompañado por el viceministro, José Luis Daza; y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, Caputo destacó que el Gobierno “redujo la deuda consolidada” y sostuvo que este programa financiero busca “clarificar cómo se va a refinanciar el capital de la deuda existente”.
“La mayoría de los países en el mundo refinancian el capital y los intereses. En el caso nuestro, los intereses se pagan con el superávit primario y lo que nosotros buscamos es simplemente refinanciar el capital”, explicó.
Señaló que se trata de “un programa muy conservador” que incluye “opcionalidades” con algunos instrumentos con los que se están trabajando desde hace más de un año. “Y hay otras como salir a los mercados internacionales que cuando vean el programa van a ver que está en cero, tanto este año como el año que viene. podría ser una opción. Para nosotros es una opción más, no es un objetivo”, planteó.
“Ya tenemos (posibilidad) de acceso a los mercados desde hace mucho tiempo”, pero señaló que aceptar esas condiciones habría implicado pagar unos u$s 3.300 millones adicionales en intereses.
“La tasa a la que se financia el país hace mucha diferencia. No es lo mismo financiarse al 6% a diez años que si lo hubiéramos hecho al 12,5% en aquella época", justificó Caputo en alusión a quienes aseguran que el Gobierno debería aprovechar las ventanas que se abrieron en el pasado con la baja del riesgo país y emitir deuda en el exterior.
Además, el ministro aseguró que el Gobierno trabaja para que el riesgo país “sea cada vez más bajo”, y así no depender de Wall Street. “El país necesita que se desarrolle el mercado interno de capitales. Argentina tiene de alguna manera una sobredependencia con el exterior que está bueno reducirla”, puntualizó.
El ministro adelantó que el objetivo del gobierno es que para 2031, la Argentina llegue a grado de inversión para ser “un país confiable y creíble”.
“Que para fin del segundo mandato, si Dios quiere, del presidente Javier Milei, Argentina ya sea Investment Grade. Esto implica estabilidad macroeconómica, una inflación a nivel internacional, mayor estabilidad cambiaria, mayor confianza a nivel de país, mayores inversiones, empleo y productividad. Es decir, tiene un impacto que por supuesto va a beneficiar a todos los argentinos", destacó el funcionario.

Los detalles del plan del Gobierno para la deuda hasta 2027
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, dio precisiones sobre la estrategia financiera general y aseguró que “siempre alineada con el equilibrio macroeconómico y el objetivo de minimizar el costo financiero”.
“Se trabajó en extender el perfil de vencimientos, sobre todo en deuda en moneda local, y en evitar concentraciones fuertes en un vencimiento puntual”, detalló.
Precisó que el equipo económico requiere cubrir vencimientos de 2026 por u$s 19.200 millones y fuentes de financiamiento por u$s 22.900 millones, sin contemplar financiamiento en mercados internacionales para cerrar el año.
Entre las principales fuentes de financiamiento, mencionó:
- Refinanciación de toda la deuda intra sector público;
- Compra de divisas al Banco Central por u$s 6700 millones;
- Emisión de bonos bajo ley local, por u$s 6000 millones;
- Préstamos privados con garantía de organismos internacionales por u$s 4000 millones;
- Organismos internacionales, excluido el FMI, por u$s 2800 millones;
- Desembolsos del FMI por cumplimiento del programa, por u$s 1900 millones;
- Privatizaciones, u$s 800 millones hasta fin de año.
En tanto, para 2027 se presentan necesidades financieras por u$s 24.900 millones y fuentes de financiamiento exactamente por ese monto.
Entre las principales opciones para realizar esos pagos, Furiase mencionó las siguientes:
- u$s 3700 millones de superávit financiero de 2026;
- Compra de divisas al Banco Central por u$s 4900 millones;
- Refinanciamiento de la deuda intra sector público, tanto capital como intereses, por u$s 1800 millones;
- Desembolsos del FMI por u$s 1700 millones;
- Fondos de otros organismos internacionales por u$s 4200 millones;
- Emisiones de bonos en el mercado local, por u$s 5000 millones;
- Privatizaciones por u$s 1500 millones;
- Otras fuentes de financiamiento por u$s 2000 millones.














