

Un buque de guerra de la Armada de Estados Unidos que transportaría más de 5000 marines de élite hacia Irán fue detectado acercándose al estrecho de Malaca, frente a las costas de Singapur, tras haber sido desplazado desde Japón, según reportó CNN.
Se trata del buque de asalto anfibio USS Tripoli, que según funcionarios estadounidenses citados por la cadena de noticias está siendo relocalizado y trasladado a la región de Medio Oriente donde actualmente se libra el conflicto bélico con Irán.

El presidente de Estados Unidos Donald Trump aseguró este martes que no tiene miedo a repetir un Vietnam en caso de iniciar una incursión militar terrestre en Irán en el marco de la ofensiva que el país norteamericano e Israel iniciaron contra el país persa el 28 de febrero.
Ya el fin de semana se confirmó que el Ejército de EE.UU. había comenzado a trasladar al menos un buque de asalto anfibio y más de 2.000 marines desde Japón hacia Oriente Medio. Los efectivos supuestamente en tránsito pertenecerían a la 31ª Unidad Expedicionaria de Marines (MEU), con base en el archipiélago meridional nipón de Okinawa, según información citada por la prensa japonesa.
En una nueva escalada de la guerra, hace menos de una semana ya se había anticipado que Estados Unidos había enviado una expedición de marines a Oriente Medio. Según reportó Wall Street Journal, a medida que Irán intensificaba sus ataques en el estrecho de Ormuz, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aprobó una solicitud del Comando Central de Estados Unidos para el despliegue de un grupo anfibio y su unidad expedicionaria adjunta, según tres funcionarios estadounidenses citados.
Ese grupo suele estar compuesto por varios buques y acompañado por unos 5.000 infantes de marina y marineros. Este tipo de unidades se han utilizado tradicionalmente para misiones como evacuaciones a gran escala y operaciones que requieren movimientos de barco a tierra, incluidas incursiones y asaltos.
También cuentan con un componente de combate terrestre y aéreo, y algunas unidades están entrenadas para sostener operaciones especiales durante semanas.
La movilización de marines y tropas terrestres es una señal que el mundo mira con expectativa, y llega después de una de las acciones más provocadadoras de Estados Unidos que este viernes eecutó “uno de los bombardeos más poderosos” de la historia de Oriente Medio “aniquilando” por completo todos los objetivos militares en la isla de Kharg, un punto diminuto del mapa pero estratégico en la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán.
Se trata de una franja de tierra de apenas 22 kilómetros cuadrados en el norte del Golfo Pérsico que, pese a su tamaño, concentra el grueso del poder económico del régimen de los ayatolás.
En su mensaje, Trump lanzó una dura advertencia: “Nuestras armas son las más poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido pero, por razones de decencia, he elegido NO destruir la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro, hace algo para interferir con el libre y seguro paso de los barcos por el Estrecho de Ormuz, reconsideraré esta decisión de inmediato”.
Recientemente, el secretario de Guerra, Pete Hegseth aseguró que no hay que “preocuparse” por los ataques iraníes que podrían interrumpir el tráfico de crudo y gas y mercancías a través del estrecho de Ormuz porque “Washington tiene un plan”.
Y agregó: “No hay por qué preocuparse. Tenemos un plan en marcha para derrotar, destruir e inutilizar todas sus capacidades militares significativas a un ritmo que el mundo no ha visto nunca antes”, dijo en una rueda de prensa.
Con información de EFE
















