Después de la renuncia de Adorni, Javier Milei ha decidido contraatacar en el Congreso: buscará la aprobación de un conjunto de leyes que considera claves para dar certeza a sus reformas estructurales.

El Senado será el ámbito principal para ello, donde en lo inmediato ya se aprobaron siete pliegos judiciales, aunque eso no sea demasiado relevante. Además, se proyecta tratar la sanción de la ley de inviolabilidad a la propiedad privada, que incluye la derogación de las restricciones para la compra de tierra por extranjeros (esta ley necesita la aprobación de ambas Cámaras), y la de la llamada ley hojarasca, que busca derogar leyes desactualizadas y en desuso (aunque algunas no tanto).

Esta semana en el Senado comenzó a tratarse en comisión el proyecto “Súper RIGI” destinado a empresas que realicen inversiones superiores a los mil millones de dólares (ya tuvo aprobación en Diputados). La reforma electoral, que incluye la derogación de las PASO, también será uno de los objetivos prioritarios del Ejecutivo, aunque será uno de los proyectos más difíciles de aprobar. Sin embargo, Milei insistirá y Santilli iniciará nuevas conversaciones con los gobernadores en ese sentido.

La agenda legislativa del oficialismo también tiene otros proyectos. En forma separada se tratará el de ficha limpia, que impide presentar candidaturas de dirigentes alcanzados por denuncias de corrupción, y el de zonas frías, que busca derogar subsidios otorgados a la región patagónica (ya fue aprobado en Diputados). Por último, también está en carpeta reactivar el proyecto de reforma de ley de salud.

El Congreso de la Nación, sede de los debates legislativos que definirán la agenda del oficialismo en el Senado.
El Congreso de la Nación, sede de los debates legislativos que definirán la agenda del oficialismo en el Senado.Fuente: Prensa Senado

Pero lograr avanzar en esta hoja de ruta no será fácil. Es que la clave de ello son los gobernadores y estos negocian sobre cosas concretas. La presencia de trece mandatarios provinciales en la asunción del nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli, confirmó la relevancia que tiene en este momento la relación entre la Casa Rosada y los “gobernadores dialoguistas”. Son los que influyen y orientan a sus legisladores nacionales en la Cámara de Diputados, pero especialmente en la de Senadores.

El sistema institucional desde el punto de vista político está funcionando con tres escalones: el primero son los gobernadores, el segundo es el Senado y el tercero la Cámara Baja.

La política tiene por delante la elección presidencial de 2027. Funcionarios recientemente designados, como es el caso de Santilli, han dicho públicamente que su objetivo es lograr la reelección de Milei; lo mismo ha manifestado la hermana del presidente, Karina, y el ex funcionario Manuel Adorni.

Vale la pena detenerse en la Constitución Nacional. Respecto al sistema de elección presidencial, el artículo 94 establece que “el presidente y el vicepresidente de la Nación serán directamente elegidos por el pueblo en doble vuelta, según lo establece esta Constitución. A este fin el territorio nacional conformará un distrito único”.

Respecto a la fecha, el artículo siguiente dice que se efectuará “dentro de los dos meses anteriores a la conclusión del mandato del presidente en ejercicio”.

En cuanto a la segunda vuelta, el artículo 96 sostiene: “Si correspondiere, se realizará entre las dos fórmulas de candidatos más votadas, dentro de treinta días de celebrada la anterior”. También el texto constitucional establece que si un candidato alcanza el 45% de los votos, ya gana en primera vuelta.

El artículo 98 completa: “Si el primero obtiene el 40% de los votos afirmativos válidamente emitidos y además existiere una diferencia mayor a diez puntos, no hay segunda vuelta y se declarará ganador al primero”.

Una urna electoral: el mecanismo de balotaje está establecido en los artículos 96 y 98 de la Constitución Nacional.
Una urna electoral: el mecanismo de balotaje está establecido en los artículos 96 y 98 de la Constitución Nacional.Fuente: ShutterstockAlexandr Vorobev

Desde esta perspectiva, la eliminación de las PASO no es relevante en términos cronológicos: posterga sólo dos meses la definición de las candidaturas. Pero el resultado electoral es otro tema, como lo muestra la Constitución.

Hay una ecuación numérica clara: la unidad o dispersión del voto será la clave de la definición. Si el oficialismo obtiene 40% y la primera fuerza opositora 30%, las posibilidades pasan a estar a favor del primero; pero ese mismo 40% puede significar una derrota para el oficialismo si la oposición unificada obtiene el 50%. Es decir, con 40% de los votos se puede ganar o perder: todo depende de la unidad y del candidato que lleve la oposición.

Puesto en este contexto, la clave de la reelección de Javier Milei, en términos políticos, es constituir una coalición amplia. Es que La Libertad Avanza y el PRO pueden no ser suficientes para alcanzar la victoria presidencial y necesitará, en ese caso, sumar a sectores del radicalismo y el peronismo dialoguista. Eso le puede dar la victoria, sobre todo si la oposición continúa dividida, como sucede hoy.

Quizás la mayor incertidumbre electoral sea quién ocupará ese rol en la oposición y si tendrá la capacidad de reunir todos los votos de este sector, hoy dispersos.